Día 27 – Zapatos

¿Y que dicen de nosotros nuestros zapatos?👣
Son los que más sufren el desgaste en nuestra vida diaria. Los que nos acompañan en todos nuestros caminos.
Hay cómodos👞, elegantes👠, deportivos👟, de montaña🥾, de playa, para los grandes eventos, para el día a dia, para bailar🩰, para andar por casa…
Hay zapatos con cordones y otros con espectaculares tacones. Los hay limpios y los hay rotos que aún aguantan.

El calzado es parte muy importante de nuestro día a día, sea quien seas.

Y hay algunos que tienen una importancia aún mayor.
¿Que hacer con ellos cuando nos enamoraron al comprarlos, pero han perdido por el camino alguna pieza, o el desgaste es muy evidente y aun así los queremos?
Para ello hay profesionales del calzado, auténticos artesanos, como lo es mi marido, que se encargan de darle una segunda o tercera vida a nuestro calzado.
Vivimos en un mundo en el que es más fácil y más barato tirar lo roto y compara otros, en vez de arreglarlo. Y se aplica para todo.💸
Pero, al hacer eso con las cosas que más nos ayudan en el dia a dia, resume la forma que tenemos de pensar y se refleja tambien en las relaciones que tenemos con los demas.☝️
Para que intentar arreglar algo roto? ¿¡Por que no?! Os pongo la foto de como quedaron mis zapatos de boda tras la magia de una reparación.

Y ahora, de vuelta a nuestro reto:

1. Juntar todo el calzado que tenemos. Todo.
2. Seleccionar los que se van a quedar. En este punto, quiero hacer especial énfasis en como seleccionarlos:
Se quedan los que no los hacen daño, los que nos gustan de verdad, los que los vamos a usar si o si, aunque solo de vez en cuando, como las botas para esquiar o unos taconazos para fiestas, y también se quedan todos aquellos que aunque tengan un pequeño desperfecto, se puede arreglar. Pero no se quedan: los que nos hacen daño, los que no nos gustan aunque estén nuevos y los que están tan dañados que piden a gritos descansar.
3. Darles un repaso de limpieza y de cuidado con los productos necesarios.
4. Guardar por categorías. No poner unos encima de otros los que se puedan deformar. Usar, por ejemplo, unos rollos de poliuretano para las botas, para mantenerlas rectas. Guardar en sus cajas originales a los que son de muy poco uso y si el espacio lo permite. Siemore que sea posible, usar bolsas de tela para guardar los que son de ante o de piel.

Como os dejo en las fotos, hay muchas maneras de almacenar los zapatos. Hay que encontrar el que mejor se adapte a nuestros hogares.
Para mi, el mejor es el zapatero. Recordar que es imprescindible asegurarlo a la pared.

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